ARQUITECTURA INDUSTRIAL

(o cómo techar la producción industrial)

“Imposible, significa que no has encontrado la solución”…

Introducción a la Arquitectura Industrial.

 

La frase con la que empezamos este tema “Imposible, significa que no has encontrado la solución”, es la que tenemos como lema para introducirnos en el mundo de la Arquitectura Industrial. No es mía obviamente, es del gran Henry Ford, creador del fordismo. Sistema que se difundió entre fines de los años treinta y principios de los setenta y que creó mediante la fabricación de un gran número de automóviles de bajo costo mediante la producción en cadena. Este sistema llevaba aparejada la utilización de maquinaria especializada y un número elevado de trabajadores, maquinarias que fueron desplazándose por otras más avanzadas en la medida que en la que se iba tecnificando la industria.

Objeto Arquitectónico y Objeto Técnico Industrial.

Para entender y disociar la arquitectura industrial, primero deberíamos repasar la diferencia entre objeto arquitectónico y objeto técnico-industrial.

Podríamos diferenciar de forma esquemática los objetos técnicos puros de los objetos técnicos impuros, entre los que se encuentra la arquitectura, por su proceso de formación, por los condicionantes utilizados para su proyecto.

El objeto técnico puro tiene una obsolescencia de tipo catastrófico. Cuando deja de cumplir su función y se ve superado por otro tipo de objeto técnico que produce la misma performance, es completamente abandonado y no deja descendencia técnica. En cambio la arquitectura que techa, soporta y alberga esa producción obsoleta por una nueva, queda a merced de los nuevos parámetros industriales. Su obsolescencia es siempre inconclusa.

Los chinos dicen que ante una situación crítica podemos, mutar, migrar o morir.
Veremos qué hacer para adaptarnos a este sistema…

 

Siguiendo la historia de esta automotriz, Louis Kahn, arquitecto deFord, con sus ocho fábricas nos da el puntapié inicial. Su primera se proyectó para atender a una serie de exigencias genéricas. Una vez alcanzados estos objetivos, la nueva fábrica se re diseñó teniendo en cuenta un solo condicionante básico: mantener el movimiento continuo del nuevo proceso productivo de Ford. La fábrica ya no era un contenedor de procesos de los que no es partícipe, un envoltorio de las máquinas y trabajadores, sino que junto a estos y aquellas, forma una gran máquina total.

La configuración de la nueva fábrica ya no es impuesta desde el exterior, sino que es el funcionamiento global el que la conforma. Sin esta forma necesaria, la máquina global ya no podría funcionar, pudiendo considerarse el conjunto como un objeto técnico concreto. Así, los nuevos edificios, diseñados más precisamente para su función, fueron rápidamente obsoletos. ¿Por qué? Porque había un nuevo y moderno parámetro para lo funcional: los edificios no debían solo acomodarse a los cambios sino anticiparse a ellos.

Este era el nuevo funcionalismo de la flexibilidad total. Luego de los años 70 hubo nuevos rumbos en la arquitectura industrial pero el legado de la antelación fue y será una constante en esta tipología.

Veremos qué nos deja este breve repaso por la historia a través de un gran ejemplo.

La anticipación como lema en la Arquitectura Industrial.

 

Es aquí nuestro primer lema: pensar la arquitectura industrial como una anticipación al devenir de la tecnología. Es difícil, casi incierto, pero no imposible.

Sabemos de la variabilidad de los procesos productivos, estudiar los procesos regionales y fuera de la región es parte del programa. Cómo es la actividad productiva en los grandes polos mundiales puede hacernos pensar cómo funcionará nuestro circuito futuro. Y ¿por qué no?, ir más allá, estudiando las falencias de los esquemas a nivel mundial.

Empecemos de a poco estudiando los condicionantes y sus posibilidades cuando la hoja de diseño todavía está en blanco…

Condicionantes externos en la Arquitectura Industrial.

 

Nave con paneles de Fachada - Arquitectura Industrial

Fuente: XIPRE

Estudio del entorno urbano, lo existente es el punto de partida.

 

Hablamos de estudiar la presencia del marco existente en el que implantar el edificio, es el punto crítico en nuestro camino.

Las circunstancias físicas.

Las condicionantes físicas son las que relacionamos con el entorno urbano, ya sea en una zona industrial, mixta o parques industriales son fundamentales para implantar el edificio. El estudio de la vialidad y accesibilidad, o bien el impacto vehicular en la zona teniendo en cuenta ingresos y egresos, estado y alcance de las arterias principales y secundarias. Los servicios urbanos, el arribo y retiro tanto de personas como de vehículos. La obtención de materiales, legislación y reglamentos, los retiros y condicionantes de la región deben ser considerados para respetar el conjunto armónico dentro del sector. Revisar la arquitectura circundante y estudiar su “genius locus”, nos aportará el material necesario para encarar el diseño proyectual.

La promoción y representación de una industria a través de la arquitectura.

Pensar al edificio industrial como un aporte a la imagen de la marca e industria es un modo de afianzar el desarrollo industrial del comitente y cómo éste se posiciona dentro de su rubro o sector. Visitar a los departamentos de marketing, publicidad y diseño gráfico nos proporcionara información adicional para encarar un proyecto que va más allá de los términos funcionales y absolutos de la producción.

El estado humano.

Es nuestra tarea mantener un lenguaje estrecho con los cambios en todos los ámbitos sociales, más aun en tipologías donde la intervención del hombre y el avance tecnológico son parte de este espacio a crear. Estudiar las características físicas, como antropométricas y fisiológicas, psíquicas en las que incluímos el factor anímico, y socioculturales desde la evolución de la sociedad de la región hasta las necesidades de seguridad y protección.

Materialización según las condiciones climáticas y regionales.

Los impactos del cambio climático están afectando y afectarán de manera global a todas las regiones. La adaptación al cambio climático es una estrategia necesaria a todas las escalas. Es necesaria para complementar los esfuerzos de reducción de las emisiones que lo provocan. La elección del proceso constructivo y de los materiales a utilizar son parte de esta “anticipación a los cambios” de la que hablábamos al comienzo.

Condicionantes internos en la Arquitectura Industrial.

 

Movilidad y posibilidad de crecimiento, decrecimiento y modificación.

La estrecha relación con los intervinientes de la industria a techar seguramente nos nutrirá. Escuchar y comprender desde los jefes de planta hasta los empleados de producción, proveedores, logísticos, nos hará reunir todas las partes de este sistema.

Factor tiempo y incertidumbre en el proyecto.

La flexibilidad del programa en la Arquitectura Industrial es un condicionante del que no vamos a poder escapar tan fácilmente (a la historia, como vimos, le ha costado). De hecho hacernos amigos de la evolución constante nos permitirá ingresar al tren de este milenio. Estudiar tantos lay-outs como sea posible nos hará encontrar la mejor solución. Deberemos pensar en términos de no-absoluto y embarcarnos en este desafío.

La Materialidad adaptable y sustentable.

El ahorro en la compra de los materiales y el abandono parcial del lujo son ítems en los que no podemos especular en el proyecto, sobre todo en determinadas regiones. El objetivo de esta arquitectura no es tan estético (el valor de lo estético en la Arquitectura Industrial será parte de otro estudio), sino que busca cumplir con los parámetros económicos de la empresa o cliente que requiere esa construcción. Nos damos cuenta una vez más de la valoración de los condicionantes externos previo a los internos.

Materiales tradicionales vs Materiales sustentables en la Arquitectura Industrial.

En cuanto a los materiales tradicionales.

Los más utilizados son el acero laminado, el hormigón armado, las chapas pre-pintadas o galvanizadas, las aislaciones en lana de vidrio con foil, el vidrio, el policarbonato, por nombrar algunas. Estas preferencias por los materiales más accesibles por su producción en serie son porque las construcciones deben darse a ritmos más acelerados.

Las estructuras metálicas.

Ya sean de alma llena o reticuladas, acompañadas a la versión abulonada pueden ser desmontadas o modificadas con rapidez y eficacia, respetando las etapas de crecimiento de un lay-out general.

Los nuevos materiales.

 

 

Utilizar materiales producto de nuevas tecnologías sustentables, nos alineará como diseñadores con estos nuevos lemas. Como los paneles inyectados de dos caras y relleno aislante, ideales para construcciones que requieren una aislación térmica importante, ya sea por su ubicación geográfica o por el destino que se les dará. Elegir materiales ignífugos, resistentes a los cambios climáticos, a  la intemperie y los agentes químicos, entre otros puntos de partida.

 

Aislación y estética Xipre

Fuente: XIPRE

Las nuevas formas de energías.

Energías solares, eólicas, geotérmicas, entre otras, deben incluirse (tarea entre arquitectos, ingenieros, constructores y comitentes) como premisas dentro del diseño industrial. La inclusión de asesores a un grupo de diseño, aporta, nutre y hace del resultado final un buen comienzo.

Para terminar, seguramente seguiremos charlando este tema y puntualizando en los aspectos que hoy fueron tratados globalmente para introducirnos en este mundo productivo colmado de desafíos.

Si necesitás info para un trabajo que requiera Arquitectura Industrial, ¡escribinos!

Fuente imagen principal: OnDiseño