La representación arquitectónica.

Si uno no cambia, no evoluciona y termina por dejar de pensar…

Rem Koolhaas

Introducción a la representación arquitectónica.

Antes de centrarnos de lleno en los modos de la representación arquitectónica, hablemos sobre que es lo que vamos a representar en una breve introducción.

Erigir cualquier elemento que por su naturaleza duerme en el suelo, ya es un logro técnico, y no solo eso, es un hecho artístico a su vez.

Micheli, experto en el tema, sintetiza de manera clara la idea. La intervención del paisaje natural, multiplicar ese elemento dormido hasta transformarlo en un sentimiento rítmico, entre masas y vacíos, nos hace sentir la vibración del espacio. A partir de este concepto el espectador deja de serlo para ser parte la intervención.

Pensemos que la arquitectura no solo deja huellas, crea sentimientos nuevos a partir de experiencias sensoriales. De esas experiencias, como afectan a quien las producen y consumen vamos a hablar.

El nuevo lenguaje de la representación arquitectónica.

Las imágenes representan una forma de quien la produce. No solo arquitectos, también en el ámbito del cine, la fotografía, la pintura, etcétera.

Lo que vemos, o creemos, ver influye en el cómo percibimos la realidad.

Una imagen puede fragmentar o desfragmentar al espacio como unidad, reducirlo o transformarlo en múltiples significados.

Las distintas disciplinas de la producción audiovisual, ilustración digital y a mano, diseño gráfico, imagen digital a partir de un modelo 3D que nos brindan la posibilidad de mostrar y propagar nuestros proyectos, también son detonantes en el proceso de diseño y generación de ideas.

Veremos como el arquetipo moldeado, para quien lo observa, forma y produce una imagen según su versión de la realidad.

La evolución de la representación en la arquitectura.

Proyectar implica una habilidad en el dominio de medios especialmente creados para su representación. Para desde poder plasmar una idea, hasta materializarla nos hace falta representarla. Eso significa que necesitamos un intermediario entre nuestro idea y entre a quien o quienes la vamos a difundir.

Podemos pensar que las nuevas ideas deben acompañarse de herramientas que evolucionen con la tecnología.

Los medios de representación pueden dividirse en dos grupos, los que utilizan los profesionales para diseñar un espacio arquitectónico, documentarlo técnicamente como medio de verificación, y aquellos que puedan ser entendidos por personas que no piensas en términos de arquitectura, entre ellos están los clientes, inversionistas, desarrolladores, etcétera. Pero lentamente esa brecha entre los dos modos de representación se van acortando.

La representación real o la nueva percepción.

Desde el AutoCAD, para documentar bidimensional y tridimensionalmente, el 3DMax, con imágenes fijas o recorridos en vídeo; el VRay, con una dosis híper real; el BIM O REVIT softwares de construcción virtual, no dejan librado al azar ningún aspecto del proceso creativo.

Los tiempos se han acortado, tanto para los concursos como para el proceso proyectual y de documentación de una obra. La competencia es extrema tanto como la producción para lograr el resultado. Desde reducir los márgenes de error hasta convencer a un cliente, la competitividad es uno de los ítems más relevantes.

El resultado: lograr el aspecto más real posible de la obra sin estar construida. Realidad virtual, sí. Apropiarnos del espacio virtual para generar una percepción de estar ahí, aquí y ahora.

Beneficios de la representación arquitectónica.

Las nuevas herramientas de la representación arquitectónica llevan al profesional a generar obras que de otro modo no se hubiesen realizado. MRDV, Zaha Hadid, Herzog & De Meuron son algunos de los cientos de estudios que logran obras casi irreales, sólo porque pueden adelantarse a la realidad constructiva y hacernos percibir este lenguaje acompañado de un impacto visual irrisorio.

A estas herramientas no solo podemos llamarlas futuristas sino que además nos permiten reconstruir la historia, desde termas romanas hasta edificios destruidos en guerras o ciudades enteras. No hay límites y ese es el nuevo lema.

Desde software de videos juegos a programas de cine, todo se convierte en instrumentos para transmitir virtualidad pura.

Lograr que los proyectos se expliquen por si solos, que solo respondan interrogantes de quienes lo perciben con su sola representación es el nuevo paradigma. Que la realidad virtual hable por sí sola, transformando proyectos en experiencias. Y si es positiva, avanzar en la concreción.

Nuevas representaciones arquitectónicas, nuevos problemas.

Se incorpora entonces una nueva obligación profesional, pensar, decir, hacer y ahora representar debe coincidir. La decepción que se recorre desde la idílica imagen virtual a la realidad constructiva es un nuevo problema con el que corremos en desventaja.

Presentar una experiencia a través de un recorrido virtual deberá aproximarse casi sin margen de error a la vivencia concreta del cliente.

Como ejemplo veamos, puedo mostrar una sala con virtuosos cerramientos, brillantes, bien iluminados, con terminaciones precisas y un sinfín de detalles complejos, pero si al momento de vivirlo esos cerramientos no cumplen otras experiencias sensoriales, como protegerme del frío, del calor, o simplemente no dejar pasar los ruidos exteriores; créanme, el castillo creado se caerá abruptamente.

La nueva representación arquitectónica implica un compromiso mayor. La tentación de representar imágenes, vivencias y experiencias arquitectónicas perfectas está en el ADN del arquitecto. Mientras que lo representado implique un compromiso directo y simbiótico con lo proyectado estaremos en un buen camino. Y estas increíbles herramientas que nos proponen las nuevas tecnologías serán un excelente comienzo en la relación del arquitecto con la sociedad.

Xipre y la representación arquitectónica.

Desde nuestro equipo técnico estas inquietudes, planteadas por los profesionales que consultan, surgen de nuestra propia búsqueda por representar soluciones sostenibles, concretas y que estos a su vez puedan volcarlas a sus proyectos. Estamos convencidos que este es un ejercicio diario. La responsabilidad implica traducir las propiedades de los productos desarrollados de forma coherente, no solo del material en si, sino sus aplicaciones, alcances y su inserción dentro del organismo del proyecto.

 

Si necesitás desarrollar la representación arquitectónica de tu proyecto con paneles, ¡escribinos!